“Los Secretos de mi Chacra ”: un taller para sensibilizar niños a la agroecología

El primero de junio de 2019, se celebró el día internacional del niño, y para conmemorarlo CINCA y el equipo de Dragón de Polylepis, realizamos un taller con los niños de la comunidad del Cubinche, para sensibilizarlos sobre el tema de la agroecología.

Una iniciativa compartida…

Dragón de Polylepis intenta combinar la ciencia, el arte y la educación, con el fin de que la gente se divierta aprendiendo como funciona su entorno y sea parte del cuidado al medio ambiente. Para esto crean historias fantásticas inspiradas en ecosistemas, fenómenos naturales y especies nativas del Ecuador. Se busca lograr que los niños se sorprendan con la magia que existe en la naturaleza y de esta manera, sensibilizarlos, para que en el futuro ellos sean los que decidan protegerla y sean agentes de cambio.

Un taller para descubrir “Los secretos de mi chacra”

Este taller tuvo como objetivo evidenciar los procesos biológicos, culturales y sociales que ocurren durante la producción de nuestros alimentos. Mediante un acercamiento directo a la “chacra”, los niños pudieron redescubrir su relación con tierra y sus productos experimentando de forma sensorial lo que cada fruto les ofrecía. Esto estuvo acompañado de un cuento fantástico que relataba la historia de cómo la comida inicia en una semilla, pasa a nuestra mesa y vuelve a la tierra. 

Además, para nosotros es fundamental poder compartir alternativas de producción saludable y sustentable, es por eso que los voluntarios de la CINCA y los de Dragón de Polylepis trabajaron juntos para construir una experiencia que brinde a los más pequeños la oportunidad de entender la agricultura y alimentación desde un punto de vista distinto.

Actividades divertidas para atraer la atención de los niños

Durante el taller, el equipo de Dragón de Polylepis mostró a los niños los secretos de la chacra:

  • Cuento fantástico: Shatrú fue el personaje que inspiró la historia del mágico origen de la agricultura y la importancia de las técnicas ancestrales. Los niños descubrieron que la vida inicia desde las semillas, fuente de todos los productos que llegan a nuestra mesa.
  • Recorrido por la finca: los niños pudieron ver las diferentes variedades de vegetales y algunas de sus adaptaciones. Se acompañó a cinco grupos de niños que experimentaron mediante el tacto, el olfato, el gusto y la vista, los diferentes alimentos que se producen en la CINCA.
  • Ejercicio sensorial: los más pequeños pudieron participar a un ejercicio sensorial con ojos vendados para adivinar diferentes vegetales que se les presentaba usando sus otros sentidos: olfato, tacto y gusto.
  • Pambamesa: finalmente que mejor que acabar el día compartiendo juntos una comida, hecha con los mismos alimentos del huerto. Los niños del Cubinche no están acustumbrados a comer una grande variedad de verduras por lo cual cocinamos platos deliciosos y alternativos. Fue una verdad experiencia de descubrimiento y experimentación pues los niños no aceptaron con tanto gusto probar alimentos diferentes a los que acostumbran. Sabemos que debemos trabajar más en compartir el aprecio por los vegetales.

Una iniciativa alentadora

Gracias a este taller, los niños de la comunidad del Cubinche pudieron conocer el esfuerzo que toma llevar los alimentos a la mesa, toda la tradición y cultura que guarda este proceso. Además de ver al huerto como un ecosistema vivo, en el que todo está relacionado, cada cosa es una parte integral de la tierra, todo se complementa, nada puede sobrevivir sin lo otro. Por eso si nosotros cuidamos al huerto, a las plantas y animales que viven allí, así mismo la naturaleza será recíproca y cuidará de nosotros, ya sea en el huerto o el planeta mismo.

En el futuro, queremos organizar otros talleres con niños, jóvenes o adultos para sensibilizar más a las personas sobre la agroecología y la necesidad de cuidar al medio ambiente. La próxima vez quisiéramos hacer un taller para aprender a cocinar con una gran variedad de verduras o para construir una casa de insectos al fin de preservar la biodiversidad en la finca.

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